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Gestionar las finanzas de una pequeña empresa en tiempos de turbulencia

En circunstancia excepcionales la tesorería es el centro de interés de cualquier empresa y los gerentes y propietarios de repente se dan cuenta de lo crucial y vital que es para la supervivencia de la empresa.

En situaciones tan complicadas como la actual, el empresario o el financiero deben de centrarse en el pronóstico del flujo de efectivo para garantizar la liquidez en cualquier momento, en la adecuación de las necesidades del capital de trabajo (también por razones de liquidez) y en los riesgos crecientes adicionales, por ejemplo, el riesgo de incumplimiento de los clientes o la volatilidad de divisas si la empresa tiene operaciones en divisas.

Las circunstancias excepcionales requieren medidas excepcionales. Las empresas reducen al mínimo todos los gastos, paralizan todos los pagos y “atesoran” todo el efectivo del que pueden disponer.

Cuando hay una falta de visibilidad económica a mediano e incluso corto plazo, si la empresa no tiene herramientas que le proporcionen su información financiera en tiempo real, si no dispone de un plan de tesorería actualizado cada día, ¿cómo actuar? ¿qué priorizar?

Dejando a un lado los ERTE que en muchos casos serán necesarios, la empresa necesita tener una mente alerta y una gran agilidad para ajustar la situación a los eventos, pero también, adoptar una gestión muy dinámica de la tesorería.

Es importante poner el foco en:

  • Conocer los importes y fechas de todos sus pagos y cobros
  • Saber en todo momento el saldo de bancos
  • Controlar los gastos. Conocer los remanentes de saldo diarios y aplicarlos a los gatos urgentes.
  • Analizar la volatilidad del cambio de divisas si se tiene que recibir cobros o hacer pagos en divisas para determinar si hay que hacer alguna acción de cobertura.
  • Disponer de toda la información de clientes. Buscar noticias de los clientes, información financiera, los ratios de rentabilidad que tienen, su histórico de solvencia, su comportamiento de pago y su riesgo de impago. Todos loes elementos que nos ayuden a identificar el riesgo de cobro de clientes.
  • Identificar bien los cobros y mantener controlada la deuda y su antigüedad
  • Hablar con proveedores. Tratar de revisar y ajustar la política de pagos con ellos, dándoles la mayor seguridad posible. Ello es posible si la empresa misma dispone de su información financiera en tiempo real
  • Identificar si se están utilizando los instrumentos de cobro y de pago más adecuados o si podría ?
  • Buscar ayudas financieras, ayudas institucionales, moratorias y aplazamientos de impuestos, etc…
  • Negociar con los bancos tratando de mejorar las condiciones financieras o, al menos, de conseguir relajar los pagos de cuotas

La situación es actual es dolorosa pero no insuperable. Tratemos de mejorar la gestión en aquellas áreas empresariales en las que tenemos cierto poder de decisión y prepararnos mejor para el momento en que la situación económica remonte.

Mucho ánimo a todos!