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Curso de gestión de tesorería: gestionar los déficit de liquidez

Cuando se producen desequilibrios entre los cobros y los pagos es necesario que la empresa obtenga fondos porque la falta de liquidez puede convertirse en el principio del fin de la empresa.

En el momento en que se nos plantea la necesidad de conseguir liquidez es importante conocer el problema y las necesidades que nos han llevado a ello, pues puede tratarse de un problema “crónico” más que una necesidad puntual que requerirá de diferentes acciones en la gestión financiera y, posiblemente también, en la gestión de la empresa.

 

Si es necesaria una liquidez en momentos puntuales, antes de lanzarse a conseguirla, hay que conocer muy bien los plazos y los importes que se necesitan, es decir cuantificar exactamente las necesidades reales, para conseguir la financiación en las mejores condiciones y ver cuáles son las fuentes más interesantes.

Para lo primero, hay que contar con previsiones de tesorería los más fiables posible y al mayor plazo posible.

Para lo segundo, hay que analizar los diferentes instrumentos y varias ofertas, prestando especial atención a su coste real (TAE).

A la hora de pedir un préstamo se debe prestar atención a tres factores básicos: el tipo de interés, el plazo de amortización y el período de carencia (durante el cual no se amortiza el capital).

La mayoría de las entidades que facilitan financiación van a solicitar a la empresa una serie de documentos que identifiquen bien a la empresa y que justifiquen que vas a poder pagar las cuotas. Así, solicitarán:

  • Documentación financiera y contable
  • Documentación fiscal
  • Capacidad de pago y solvencia

 

Instrumentos de financiación

Las fuentes de financiación externa actuales son muy numerosas y abarcan una variada gama de instrumentos como:

  • Descuento comercial
  • Factoring
  • Confirming
  • Póliza de crédito
  • Préstamo bancario
  • Anticipo de créditos
  • Anticipo de facturas
  • Leasing
  • Renting
  • ….

Una de las alternativas que interesa barajar antes de solicitar una financiación a una entidad externa es intentar renegociar con proveedores y clientes. Por ejemplo, fijar descuentos por pronto pago o retrasar un poco el pago a nuestros proveedores.

Si conseguimos que nuestros clientes nos paguen en un plazo más corto y que nuestros proveedores acepten un mayor plazo de pago, el diferencial resultante será un flujo positivo de entrada de fondos que minimizará nuestras necesidades de financiación. Podemos calcular, por ejemplo, si pagar 30 días más tarde (que nos costará un %) será más caro que el coste de una financiación bancaria.

De entre las diferentes fuentes de financiación externa ¿Cuál puede ser más interesante para una pyme?

Depende del plazo y del destino que se quiera dar a los fondos.

Si lo que se necesita es liquidez para afrontar desfases de tesorería podemos recurrir a una póliza de crédito. La póliza de crédito es un límite de crédito durante un período de tiempo, de unos meses a varios años, esto hace que a su vencimiento si tenemos saldo dispuesto debamos cubrir inmediatamente dicho saldo. No es recomendable, pues, para financiar activos fijos porque será muy difícil cancelar a su vencimiento.

Descuento comercial: es un tipo de financiación de circulante a corto plazo mediante la cual un cliente presenta un título de crédito (pagaré, recibo, letra de cambio….) a una sociedad financiera para que esta le anticipe el importe del crédito que aún no ha vencido. Esto supone la cesión de dicho a la financiera, que a partir de ese momento se encargará de la gestión de cobros del crédito al deudor. La empresa recibe el importe del efecto comercial menos los intereses que se generen de esta operación y los gastos de gestión. Normalmente la entidad financiera concede una línea de descuento.

Las ventajas de este instrumento es que se trata de una forma de financiación muy sencilla y accesible por cualquier empresa, pero cara porque que conlleva numerosos gastos y comisiones y, además, en caso de insolvencia la entidad actuará contra la empresa para poder cobrar la deuda, aplicándole una serie de gastos de devolución.

 

Anticipo de créditos comerciales: la entidad financiera anticipa mediante un crédito al cliente, el importe de créditos comerciales por operaciones específicas de su actividad comercial (importe de las ventas con pago aplazado). A diferencia del descuento, el anticipo se realiza sobre créditos comerciales no sobre efectos comerciales. Es una simple cesión de la gestión de cobro. Las ventajas e inconvenientes de este instrumento son similares al descuento comercial.

 

Anticipo de facturas:  el anticipo de facturas es una solución a las necesidades de financiación del capital circulante. Permite obtener de forma muy rápida la financiación. Se puede ceder el cobro de facturas puntuales, o bien ceder un mayor número de facturas a través del factoring.

 

Factoring: se trata de la cesión a una empresa especializada o a un banco de facturas o créditos comerciales a corto plazo. El riesgo de insolvencia queda entonces asumido por esta empresa, denominada ‘factor’, a cambio de una comisión.

Este instrumento permite disponer de liquidez inmediata sin asumir riesgos bancarios y reduce presiones sobre el capital circulante de las empresas en crecimiento, pero no es recomendable para empresas con clientelas reducidas (las empresas de factoring aceptan los clientes solventes) o complejos modelos de pago y en ocasiones se considera un último recurso en empresas en situación difícil porque tiene un alto coste financiero.

 

Confirming: el confirming se utiliza para adelantar el pago a los proveedores, siendo el banco quien asume los pagos de la empresa en cuestión con necesidad de liquidez inmediata. El coste de este tipo de financiación dependerá de la cantidad que el banco pague a los proveedores de la empresa.

 

Leasing y renting: estos instrumentos de utilizan para financiar el inmovilizado.

El renting es un contrato para la adquisición de bienes por un tiempo determinado, mediante el pago de una cuota fija periódica que incluye los servicios necesarios. La propiedad del bien es de la empresa que se los suministra. El renting es un arrendamiento sin opción de compra. Las cuotas del renting suelen ser más elevadas que las del leasing porque se incluye en ella, además del arrendamiento, los gastos derivados del uso del bien (mantenimiento, reparaciones, seguros…)

El leasing es un contrato de arrendamiento a largo plazo con opción a compra. La empresa paga una cuota de entrada y una fija periódica antes de pasar a ser el titular del bien, asumiendo todos los gastos derivados que comporta.

Las ventajas principales de estos instrumentos para las pymes son:

  • Permite obtener bienes que conllevan una alta inversión sin necesidad de realizar un gran desembolso inicial como sería el caso de la compra.
  • Es 100% financiable.
  • Además, al no haber realizado la compra podemos probar el bien durante el periodo de leasing. Si este no cumple con nuestras necesidades puedes cambiarlo o por el contrario pagar el valor residual actual.
  • Es una forma de mantener la opción de actualizar esos bienes cuando sea necesario sin perder todo el desembolso inicial o la entrada de un préstamo.
  • Sus condiciones suelen ser flexibles y adaptables al cliente.
  • Las deducciones y desgravaciones que se pueden realizar son del 100%, exceptuando los casos de bienes inmuebles.
  • Su amortización puede ser acelerada a diferencia de las rentas, y así pagar menos impuestos durante los primeros años.

Financiación a corto plazo para momentos críticos de liquidez

Momentos críticos de liquidez

 

Las Pymes y Autónomos son las empresas que más a menudo pueden tener momentos críticos en su liquidez, como por ejemplo trimestralmente con el pago de impuestos o anualmente con el pago de tasas, impuesto de sociedades o pagas extras.

SeeDCash te va a ayudar a llevar el control para que te puedas anticipar a estas situaciones, pero ¿qué acciones puedes tomar para hacerles frente?

 

Financiación a Corto Plazo

 

Para la gestión de la financiación de las pymes y autónomos podemos recurrir a diversas maneras para obtener liquidez, pero la más apropiada y ágil son alguno de los instrumentos de financiación a corto plazo, ya que presentan una relación de ventajas respecto a otros tipos de financiación a largo plazo, a saber:

  • Son ágiles y no requieren trámites ni aprobaciones complejas.
  • Se ajustan mejor a la necesidad puntual.
  • Riesgo más limitado porque solo queda expuesto el recurso financiado.
  • No eleva la deuda acumulada en el balance del negocio.
  • No incrementa el riesgo CIRBE, al no variar el riesgo bancario, lo que favorece la valoración de la empresa de cara a futuras necesidades de préstamos a largo plazo.

 

Tipos de Financiación a Corto Plazo

Los recursos financieros más habituales a disposición de las Pymes y autónomos son los siguientes:

  1. Descuento de Pagarés

También conocido como descuento comercial o descuento de efectos, en el que las empresas ceden los créditos comerciales que tienen frente a sus clientes con el objetivo de cobrarlos de forma anticipada, a cambio de una reducción en el importe pactado con la entidad financiera. Se caracteriza por su rapidez y eficacia, sin necesidad de firmar pólizas ni documentos notariales.

  1. Anticipo de Facturas

Mediante esta modalidad de financiación las empresas pueden solicitar a la entidad financiera el anticipo del cobro de las facturas de sus clientes de forma periódica o puntual, convirtiendo sus ventas a crédito en ventas al contado.

Una modalidad más integral del anticipo de facturas es el Factoring, servicio en el que se cede a la entidad de crédito, la gestión de cobro de los créditos comerciales (facturas, pagarés, letras, etc.). La entidad financiera asume el riesgo del cobro a cambio de una comisión de servicios o comisiones, pactada previamente.

  1. Confirming

En el caso del confirming lo que se cede a la entidad financiera es la gestión del pago de las facturas a los proveedores, obteniendo con ello una serie de beneficios:

  • Los Proveedores tienen mejor asegurado el cobro.
  • Se les facilita a los proveedores la capacidad financiera de negociar el cobro anticipado de las facturas pendientes.
  • Se evita la carga administrativa de la gestión con proveedores.

 

A quien recurrir

 

Tradicionalmente acudimos a nuestra entidad financiera habitual, pero existen empresas especializadas en este tipo de productos que son mucho más flexibles al estar orientadas a este sector concreto y ofrecer específicamente este tipo de servicios.

Por nuestra excelente relación con ellos te podemos recomendar a Workcapital SA, que también es una pyme, y aunque joven, cuenta con mucho talento en su equipo humano, y cuyo referente es la excelencia en el servicio a sus clientes.

Te asesorarán en la mejor solución según tus necesidades particulares.

 

 

Restoy Farmacia utiliza SeeDCash para conocer su liquidez y controlarla

Restoy Farmacia es una Oficina de farmacia situada en la ciudad de Almería, que presta amplios servicios de atención farmacéutica, formulación magistral, dietética y nutrición, homeopatía, fitoterapia, vida sexual, higiene bucodental y ortopedia, todo ello con un equipo de profesionales que asesora a sus clientes enfocado a su bienestar. En Farmacia Restoy trabajan cada día por mejorar la calidad del servicio que ofrecen a todos sus pacientes.

 

En el mundo de la farmacia el tema del flujo de caja es clave para la gestión de la empresa. Los pagos de los clientes, en general, tienen unos plazos bastante normales (30-60 días) y no hay excesivos retardos ni impagados importantes, incluyendo las recetas de la Seguridad Social.

La previsión de cobros habitualmente se detalla para cada mes por efectivo, tarjetas, recetas SS y recetas de mutuas teniendo en cuenta los días de apertura, las guardias y las vacaciones.

Sin embargo, el gran problema es la delimitación presupuestaria mensual, sobre todo en lo que respecta a las compras a proveedores, es decir a los pagos. Este es el principal caballo de batalla que hay que vigilar cada día porque dinamita el cash-flow de la farmacia. Para hacer la previsión de pagos, si los pagos se realizan al contado o a un plazo muy corto, conviene registrar la fecha de pago a partir de los pedidos realizados y los albaranes de recepción de las mercancías.

 

Por eso, César Mateos, farmacéutico propietario de la farmacia, comenzó a utilizar SeeDCash para controlar su posición en sus bancos de forma diaria. “Lo importante de planificar es que ganas tiempo para tomar decisiones y llevarlas a cabo. Me pareció muy útil poder tener en una aplicación todos los movimientos de mis cuentas bancarias de forma totalmente segura. Si, además, la aplicación me permite tener crear plan de tesorería para poder ver el impacto de los pagos y la situación a futuro, puedo tener bajo control mi tesorería “dice César.

“Mi gestoría me hace la contabilidad y los impuestos, pero yo quiero conocer en cada momento como serán mis saldos bancarios a corto y medio plazo. SeeDCash es muy sencilla y no cuesta ningún trabajo utilizarla, porque cada día conecta de forma automática con los bancos, baja los movimientos y actualiza las previsiones de pagos y cobros”.

Somos la app que crea el plan de tesorería de PYMES y autónomos

El periódico digital El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, da a conocer los proyectos de personas que impulsan el progreso.

Todo el equipo de SeeDCash nos sentimos muy orgullosos de haber sido elegidos para ser publicados en esa sección.

Porque nosotros creemos que la educación financiera y la tecnología fomentan y hacen más accesible el progreso de las empresas y el bienestar de las personas. Por eso hemos creado una aplicación que quiere ayudar a emprendedores, autónomos y empresarios a vivir más tranquilos y a hacer crecer sus empresas de una forma sana y duradera.

Os dejamos el enlace en el que podéis ver la entrevista completa con nuestra CEO, Teresa Núñez, en la que explica muy claramente qué es nuestra aplicación y por qué es importante que cualquier empresa, por pequeña que sea, gestione su tesorería.

https://www.elconfidencial.com/sociedad/2019-06-20/santander-futuro-personas-app-tesoreria-pymes-bra_2079417/

¿Qué es el CASHFLOW?

El cashflow es un indicador clave para las empresas, es el flujo de caja o de tesorería.

Es decir, se trata de la tesorería que se origina en un ejercicio económico gracias al negocio. La tesorería generada en la cuenta de resultados, calculándose como el beneficio neto (beneficio más impuestos), línea de Pérdidas y Ganancias más todas las partidas que no supongan salida de caja: amortizaciones y provisiones.

Cashflow: Beneficio + amortizaciones + provisiones 

¿Por qué se agregan a los beneficios las amortizaciones y provisiones? Porque las amortizaciones son un coste que no supone una salida del dinero. Contablemente suponen una minoración del resultado del ejercicio, pero no implican un desembolso. Lo mismo ocurre con las provisiones.

El cashflow es un indicador de referencia para hacer una valoración de la empresa y además sirve para liberar liquidez a los accionistas. A través del cashflow se trata de concretar las disponibilidades financieras, el efectivo que la empresa es capaz de generar, por ello tiene una importancia enorme ya que mide la salud financiera y permite saber si la empresa va a ser capaz de cumplir sus compromisos de pago.

Sin embargo hay que hacer una precisión: como no todos los ingresos y gastos de cobran y pagan al contado, se puede cerrar un ejercicio económico con ingresos pendientes de cobro y gastos pendientes de pago. En realidad se está computando como tesorería a los efectos contables, pero eso no es así en la realidad. Que se haya realizado y facturado una venta y contabilizado su beneficio no significa que se haya cobrado la venta. Es más, siempre habrá una parte de las ventas del ejercicio que no se han cobrado. Por eso, se puede tener un cashflow muy elevado desde el punto de vista patrimonial, solo mirando la cuenta de resultados, pero tener poca liquidez liberada.

No es raro encontrar empresas con una excelente salud según una primera impresión de sus cuentas, que tienen las cajas vacías. (El Confidencial – 28 de diciembre de 2016. “En principio, la aparente falta de liquidez de eShop Ventures puede sorprender si atendemos a sus cuentas anuales… Pese a que las empresas de eShop ventures cuentan con un activo superior a los 31 millones de euros, sus cantidades en caja a principios de 2016 apenas superaban los 118.000 euros”).

El cashflow “real” debe de responder a las preguntas: ¿generamos el cash suficiente para cumplir con nuestros proveedores?, ¿y con nuestros acreedores?, ¿cómo impactará la inversión que vamos a hacer en el flujo de caja previsto?

En las pequeñas empresas se da valor a la cuenta de resultados, pero se da poco valor al cashflow. Normalmente en estas empresas no suele haber un director financiero como tal sino un contable (o una gestoría) y este contable está sobre todo interesado en los cobros de clientes y los saldos de bancos. Se hace una gestión administrativa básica y no una gestión provisional del cashflow. También en las pequeñas y microempresas, el CEO “lleva la empresa en la cabeza” y para él el cashflow como tal es un concepto irrelevante que solo miran los bancos. Es el que decide una compra o no porque el mejor que nadie sabe lo que hay y no le interesa el activo fijo, las amortizaciones, las provisiones…

Pero cuando la empresa crece o quiere buscar financiación, entonces las entidades financieras o inversores empiezan a preguntar sobre el cashflow, el Estado de Flujos de Caja o cómo van a recuperar su capital y, por tanto, cuanta liquidez va a generarse en la empresa.

Por eso es fundamental para la empresa controlar los flujos de caja que reflejan la realidad del dinero que entra y sale de la y para ello debe de dotarse de instrumentos para testar y prever los niveles de tesorería actuales y previstos y, así, poder gestionarlos.

Previsión y posición de liquidez

Como siempre repetimos, el principal objetivo de la tesorería es gestionar el riesgo de liquidez, es decir el riesgo de no poder hacer frente a los pagos en el futuro.

Por eso no es suficiente con conocer el saldo bancario sino que hay que añadir las estimaciones de flujos futuros. Cuanta más información tengamos, más visibilidad y control tendremos. Un descubierto en el día de hoy puede no ser puntual sino durar unos cuantos días, por eso hay que prever cual va a ser la situación en el futuro a corto plazo. Entonces, tenemos que empezar a hablar de previsión de tesorería. Una buena previsión de las necesidades de tesorería puede ahorrar a la empresa costes innecesarios, algo que se torna aún más esencial en coyunturas económicas adversas por las dificultades y encarecimiento del acceso a fuentes de financiación bancaria y por la limitada capacidad de generar cash flow.

No debemos confundir los conceptos de previsión o plan de tesorería y presupuesto de tesorería. Cuando hablamos de plan de tesorería nos referimos a las previsiones, esto es a los cobros y pagos de las operaciones comerciales o financieras que ya han sido emitidos o firmados. Y cuando hablamos de presupuesto de tesorería nos referimos a los cobros derivados de ventas aún no realizadas, a los pagos relativos a compras aún no realizadas, o a compromisos financieros que aún no hemos asumido pero prevemos para el futuro.

¿Cómo podemos obtener las previsiones? ¿Dónde encontramos los datos?

En lo que se refiere a las operaciones comerciales con clientes y proveedores, son las facturas que hemos emitido o recibido y que también estarán en las carteras de cobros y pagos de mi contabilidad. Eso nos dará los flujos monetarios que podemos esperar.

Si vamos a incorporar mediante un Excel o un fichero las previsiones que tenemos en la contabilidad hay que tener en cuenta dos consideraciones: que las facturas deben de contabilizarse lo antes posible y que es importante que tengamos en cuenta al meter la previsión el margen de días de demora que se tardará entre el vencimiento y el cobro o pago real de las facturas.

En caso de que tengamos varias cuentas y no sepamos en qué cuenta va a hacernos el cliente el pago, es conveniente meter la previsión en una de nuestras cuentas y así podremos ver en la posición consolidada todos los flujos de pagos y cobros.

También tendremos que meter las previsiones de otros conceptos para los cuales tenemos un compromiso de pago y cobro pero que no tenemos aun contabilizados o facturados como pueden ser  temas relacionados con acreedores (servicios de luz, gas, agua, alquileres, seguros…), otros gastos de personal, seguros sociales.. o los impuestos (IVA, IRPF, IS,…).

Además tenemos deudores de tipo subvenciones, ayudas, devoluciones de impuestos… o recobros de clientes (de impagados) e incluso los gastos financieros como comisiones o los que derivan de  préstamos, por intereses o principal, o inversiones de excedentes.

Conviene para estos flujos recurrir a una plantilla Excel en la que completemos las previsiones con la cuenta, la fecha, el importe y su signo, la categoría, el decalaje, la periodicidad o recurrencia,  y la descripción para cargarla de forma automática cada mes, por ejemplo, y así tener una mejor perspectiva de nuestra tesorería.

Si utilizas SeeDCash puedes introducir tus previsiones desde la app, desde el ordenador o integrando un fichero Excel que te propocionamos.

Cuatro “tips” para ser proactivos en el cobro de clientes y cobrar mejor

Seguro que algunos de los trucos que vamos a compartir a continuación os parecen muy obvios. Sí, puede ser, pero también es cierto que se nos olvida el aplicarlos muchas veces.

También estaréis pensando que sobre el papel queda muy bien eso de acelerar los cobros, pero que es un tema que se escapa a nuestra voluntad y por tanto, en realidad, poco podemos hacer.

Espero que con este post penséis que podéis aplicar algo de lo que contamos para cobrar mejor de vuestros clientes y, al menos para empezar, os podáis marcar algunos objetivos.

 

  1. Tener más clientes no significa necesariamente tener más ingresos.

Porque puede suceder que no cobres las ventas y eso hará que tus costes sean superiores. Además, has tenido que comprar más productos y hacer el desembolso correspondiente. Debes de calcular los costes de cada cliente para saber cómo son de rentables y así sabrás el impacto que un retraso en el pago tendrá en su rentabilidad. También debes de analizar los desfases que tienes entre pagos y cobros porque eso te va a determinar el colchón de tesorería que vas a necesitar en cada momento. Y si en algún momento necesitarás cubrir un déficit de liquidez, eso te va a suponer más costes y, por tanto, menos rentabilidad.

 

  1. Clasifica a tus clientes. Aunque tengas pocos te ayudará a hacer un mejor seguimiento de sus pagos y podrás ir conociendo cada vez mejor su perfil pagador. En la medida de lo posible, antes de que pasen a engrosar tu portafolio de clientes conoce bien las empresas, busca información financiera, los ratios de rentabilidad que tienen, analiza su histórico de solvencia, su comportamiento de pago y su riesgo de impago. En base a cada tipo de cliente podrás nos sólo determinar el límite de crédito que debes de concederle sino también la “vigilancia” de su comportamiento.

 

  1. Haz una labor de cobro preventiva. Sobre todo, con aquellos clientes que tengan más volumen de ventas. Envíales un aviso una semana antes del vencimiento de la factura. Así en caso de que hayan tenido algún problema con la factura o con la documentación y no te hayan avisado, podrás adelantar la solución. O en caso de que prioricen el pago de las facturas, podrás pasar delante de otros proveedores. También puedes enviar periódicamente estados de cuenta a tus clientes para cerciorarte de que los saldos son reconocidos por éstos.

Crea tu propia metodología de seguimiento de los clientes. Envía otro correo al vencimiento y unos días después si no has recibido el pago.

Si tienes muchos clientes, debes de hacer una previsión de los cobros correspondientes y así podrás vigilar de forma automática si los recibes o no.

 

  1. Vigilar, vigilar y vigilar. Saca al menos cada semana el informe de deudas vencidas. Mantener controlada la antigüedad de tu cartera es un elemento clave para la liquidez de la compañía y aplicar mejor las acciones necesarias de acuerdo al status en que se encuentren. Hay que actuar rápidamente sobre los impagos y evitar que las deudas se alarguen. Una deuda vencida con poca antigüedad es más fácil de cobrar, mientras que una deuda entre 90 a 120 días de vencida tiene altas posibilidades de convertirse en incobrable.

 

Y recuerda que debes de hacer un control exhaustivo de tu Cash Flow semanal, mensual y trimestral para detectar y corregir desviaciones de forma más ágil.

Si utilizas SeeDCash, automatizarás la constitución y seguimiento de tu Cash Flow y controlarás cada día los cobros recibidos para comprobar si tus clientes te pagan como has acordado.

Los KPI’s de tesorería

En general, la operativa de tesorería es similar en todas las compañías independientemente de su sector, aunque en algunos haya algunas necesidades adicionales. Por eso, se pueden definir los KPI’s de tesorería principales que nos permiten identificar los objetivos que queremos alcanzar y que se pueden agrupar en cuatro tipos sobre la base de las funciones de tesorería:

  • Indicadores de liquidez
  • Indicadores de financiación e inversión
  • Indicadores de negocio bancario
  • Indicadores de riesgos.

Los indicadores de liquidez definen el control de la posición de tesorería y de los saldos bancarios con una visión previsional a futuro.

Estos indicadores son:

  • Liquidez a 30, 60 y 90 días
  • Evolución del cash-flow
  • Capacidad financiera
  • Saldo medio

Todos estos indicadores persiguen el objetivo de mantener los saldos bancarios de la compañía en el nivel aceptable. Si está por debajo de los objetivos planteados implica falta de liquidez disponible y supone tomar medidas de búsqueda de financiación o de utilización de las líneas más allá de lo previsto. Pero tener un exceso de fondos significa tener saldos ociosos y se debe de tomar medidas para planificar la inversión de los excedentes temporales.

Además, los saldos diarios dan una visión necesaria, pero limitada. Hay que gestionar el futuro pues las incidencias en tesorería no siempre pueden resolverse de hoy para hoy. Por lo tanto, hay que controlar la tesorería en el inmediato futuro y disponer de una evolución estimada de los saldos. Esto supone tener una previsión de tesorería, que incorpore los cobros y pagos previstos en el plazo deseado.

También debe de hacerse un análisis del pasado y analizar la evolución del cash-flow y las desviaciones del mismo sobre los presupuestos de tesorería de la empresa para, en su caso, tomar medidas correctivas. Eso requiere conocer el detalle, generalmente agrupando los movimientos por categoría y mes para conocer donde se han producido las desviaciones significativas.

Los indicadores de financiación e inversión miden los riesgos asociados a la financiaciones e inversiones.

Estos indicadores son:

  • Saldo disponible
  • Riesgo medio mensual
  • Máxima utilización de financiación
  • Tipo medio ponderado
  • Plazo de maduración de financiaciones
  • Rentabilidad media
  • Plazo medio de maduración de inversiones

Conocer el saldo bancario diario disponible sobre el autorizado por la(s) entidad(es) bancaria(s), el volumen medio mensual de financiaciones e inversiones, el riesgo medio mensual de financiaciones e inversiones o el tipo medio mensual ponderado de financiaciones e inversiones significa controlar que no se están superando los objetivos planteados con ello fin de minimizar el coste de los fondos y reducir los gastos financieros o maximizar los ingresos financieros.

Los indicadores de negocio bancario miden la rentabilidad que el banco o los bancos con los que trabaja la empresa obtiene con las operaciones que ésta le proporciona.

Estos indicadores son:

  • Volumen de negocio por banco
  • Volumen de negocio por tipo de operación
  • Float bancario por tipo de operación

Se debe de fijar un objetivo de distribución del negocio bancario (cobros, pagos, operaciones de extranjero, impuestos, seguros sociales…) entre las distintas entidades para negociar bien las condiciones.

Los indicadores de riesgos miden la exposición al riesgo de divisas y de tipos de interés y su cobertura. Su medición permite mantener la política de cobertura que fija la compañía y asegurar la cuenta de resultados.

Estos indicadores son:

  • Riesgo de interés. Exposición
  • Porcentaje de cobertura de riesgo de interés
  • Riesgo en divisas. Exposición por divisa
  • Porcentaje de cobertura de riesgo de divisas

Se debe de fijar un objetivo sobre la exposición neta al riesgo de cada divisa, porcentaje de riesgo abierto, qué porcentaje máximo de financiación desea tener a tipo variable, riesgo neto de intereses tras tomar medidas de cobertura de riesgo, riesgo neto sobre el riesgo total, porcentaje máximo de las financiaciones a mantener sin cobertura sobre el total riesgo de la compañía.

Con estos indicadores la Dirección Financiera puede identificar dónde se están produciendo incidencias sobre los objetivos deseados y, por tanto, dónde debe centrar su actuación prioritaria.

Logistock gestiona su tesorería con SeeDCash

Logistock es un operador logístico integral, ubicado en Granollers (Barcelona) en una situación estratégica para las operaciones logísticas. Logistock ofrece un servicio especializado en la gestión de almacén: Almacenaje, Picking y Distribución, mediante un control de la trazabilidad de los pedidos y de la distribución, con información en tiempo real. Dedicados a empresas de diferentes sectores que creen en los beneficios de externalizar total o parcialmente su actividad operativa. Se encargan de ofrecer una cobertura completa de servicios de logística integral, aportando todos los medios humanos, materiales y tecnológicos necesarios para conseguir que los productos y pedidos lleguen dónde y cuándo el cliente lo requiera y así se le confirme. Sus servicios especializados y personalizados operativos de gestión logística de máxima flexibilidad permiten ajustarse a las necesidades y preferencias de todos sus clientes, así como a sus requerimientos.

La empresa, con un crecimiento en sus actividades superior al 25% anual, en el marco de un plan estratégico de desarrollo, requiere un buen control de su tesorería y de todos sus flujos financieros para asegurar la evolución de su cash-flow, prevenir incidencias inesperadas y analizar las desviaciones del presupuesto y del objetivo final marcado en su plan.

“En una empresa logística es necesario administrar de forma muy eficiente los recursos dinerarios que tenemos para cumplir con los compromisos del negocio y disponer siempre del efectivo necesario para realizar los pagos a tiempo, pero tratando de rentabilizarlo lo máximo posible” comenta Marc Senserrich, fundador y CEO de la compañía.

La tesorería está diversificada en distintas entidades bancarias y eso requiere de una agregación diaria de los saldos bancarios. Además, Logistock realiza una gestión previsional con un plan de tesorería para minimizar el coste de los fondos que también tiene que ser actualizado cada día.

Marc dice que “SeeDCash nos facilita mucho el conocer cada día qué ha pasado en nuestras cuentas bancarias y cómo vamos cumpliendo nuestra previsión de tesorería y no nos supone más que unos minutos porque la aplicación de forma automática nos baja los movimientos cada día y actualiza el plan de tesorería. Las alarmas que hemos personalizado nos avisan cuando hay pagos retrasados o impagados o si los saldos se acercan a los límites de descubierto o a los importes de seguridad que nos hemos fijado mensualmente. Es una aplicación muy útil y la recomiendo a todas las empresas que quieran tener la tesorería bajo control”.

Concluye Marc: “Tenemos que cumplir con nuestro plan estratégico y para ello debemos de mantener el nivel de cash deseado y sin pérdidas. Un buen manejo de los saldos bancarios a presente y a futuro aporta en buena medida el éxito a corto, mediano y largo plazo”.

Te damos tres trucos para mejorar la liquidez de tu empresa

Queremos darte algunas pistas que te ayuden a mejorar tu liquidez o, al menos, a que las tengas siempre en mente para que te ayude a no perder el camino de la buena gestión de tesorería.

  1. Posiblemente te habrán dicho alguna vez que no hay malos clientes sino malas ventas. Nosotros estamos completamente de acuerdo con esto.

Es más, están muy bien todos los consejos que te den para diversificar tus clientes, negociar bien las condiciones desde el primer momento, controlar el riego de los clientes, controlar los plazos de cobro, etc… y todo esto es muy importante, pero piensa que puedes “tener el enemigo dentro de casa”.

¿Qué queremos decir con esto? Que puede haber restricciones “culturales” o “políticas” en tu empresa (o en ti mismo) que están penalizando el cobro. Por ejemplo, si el director tiene una cultura completamente “comercial” dará preferencia a la relación comercial y será más sensible a los objetivos de venta frente a los plazos de pago, lo cual puede provocar tensiones de tesorería.

Dicho de otra manera, si el comercial conoce el impacto financiero en la liquidez de la empresa de un retraso en el pago de los clientes, será mucho más sensible en la negociación a conocer la “salud financiera” de su cliente, a proponer formas de pago más ventajosas para su empresa, a estar pendiente de su deuda pendiente o, tal vez, a solicitar un anticipo de venta.

 

  1. Realizar previsiones de cobros y pagos. Aunque parece algo obvio y que todas las empresas realizan correctamente un presupuesto de tesorería, nos encontramos con muchas que aún no lo hacen. Una buena previsión del flujo de caja es la clave que te ayudará a conocer tus necesidades. Empieza por diseñar tu propio presupuesto de tesorería a medida tomando como base el presupuesto general de la compañía.

Hay que tener en cuenta dos puntos importantes: las condiciones reales de cobro y los pagos que se realizan con poca frecuencia en el año.

En relación a los plazos reales de cobro, hay que ser realistas con los plazos. Si has negociado 30 días con un cliente, pero en la realidad cobras a 60, contempla este plazo en el presupuesto.

Sobre los pagos no frecuentes, en esta categoría tienes que incluir todos los impuestos que pueden descuadrar mucho la tesorería prevista. En el plan de tesorería hay que incluir las fechas e importes previstos. También los pagos de tipo seguros anuales que habitualmente están domiciliados y que tenemos que pagar obligatoriamente en una fecha determinada.

Haz un seguimiento del cumplimiento de tu plan de tesorería para ver donde te desvías y ayúdate de herramientas que te automaticen su gestión diaria y que te ahorrarán mucho tiempo.

 

  1. Recurrir a financiación flexible: ¿líneas de crédito? ¿descuento de pagarés? ¿anticipo de facturas? ¿confirming?

Si tienes tensiones de liquidez puntuales suele ser la mejor opción para financiar el circulante. Por un lado, estos instrumentos financieros no se contabilizan como deuda bancaria y, por lo tanto, el perfil de riesgo y el rating que hacen las entidades financiaras de tu empresa no se ve perjudicado.

Por otra parte, una póliza de crédito nos ayuda a tener cubiertos los días o períodos con “déficit” de liquidez. Sin embargo, esta financiación supone un coste para la empresa que hay que analizar y calcular y asumir mejor de manera transitoria hasta que podamos proveernos de liquidez propia.

También el confirming es una fórmula eficaz para garantizar los pagos que facilitará al acreedor el cobro adelantado antes de la fecha de vencimiento acordada. Te permitirá obtener la liquidez de las facturas de forma muy rápida.

Las nuevas empresas Fintech que operan en este campo no te exigirán garantías (como hacen las entidades financieras) ya que es un tipo de financiación sin recurso.