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Contabilidad versus Tesorería

Muchas empresas no saben diferenciar entre la contabilidad y la tesorería. Como ambas se hacen en el departamento financiero, pues consideran que es la misma función.

Sin embargo, la diferencia entre las dos funciones es evidente. Cuando hablamos de tesorería nos referimos a la liquidez del negocio en cada momento. La contabilidad de la empresa, por su parte, detalla la información financiera de la empresa, con las cuantías de gastos e ingresos, las previsiones y el patrimonio.

A nosotros nos gusta explicar las funciones de cada una de forma muy sencilla, haciendo hincapié en 4 puntos:

  1. Registro versus gestión

La tesorería administra y maneja los fondos financieros, lleva el control del dinero disponible en la empresa. El tesorero toma decisiones en la gestión de los pagos y cobros teniendo en cuenta el flujo de caja y la legislación reguladora vigente.

La contabilidad registra todas las operaciones de ingresos y salidas, sistematizados por áreas y departamentos proporcionando una información ordenada de los movimientos financieros de la empresa.

 

  1. Cumplimiento versus planificación

La contabilidad debe de hacer cumplir con la legislación administrativa, fiscal y societaria evitando cualquier conflicto y representando la realidad de la empresa en cada momento.

El principal objetivo de la tesorería es adelantar las necesidades de fondos que van a existir. La empresa debe de tener una planificación de tesorería que asegure disponer siempre de una liquidez positiva para afrontar cualquier imprevisto.

 

  1. Asiento contable versus previsión

La contabilidad funciona con asientos contables o apuntes contables para llevar un registro de todos los movimientos de los elementos que forman parte de una empresa, que se hacen en el libro diario de contabilidad bajo la normativa y la legislación contables que rigen en el país en el que está la sede de la empresa. El asiento registra un hecho económico que provoca una modificación cuantitativa o cualitativa en la composición del patrimonio de una empresa y, por tanto, un movimiento en las cuentas de una empresa.

La tesorería funciona con previsiones que son las entradas y salidas de dinero en los próximos días, semanas y meses que permite anticiparse a una situación de insuficiencia de caja. Las previsiones sumadas al saldo inicial arrojan un saldo final a una fecha futura y construyen el plan de tesorería que permite tener visibilidad constante de la situación de caja de la empresa.

Las previsiones tienen grados de certeza diferentes en el tiempo. Una factura con un vencimiento determinado no es una previsión cierta hasta que se ha confirmado su próximo cobro o pago. Por ello las carteras de cobros y pagos se deben de ir actualizando a medida que se acerca el vencimiento para tener una posición de tesorería lo más acertada posible.

 

  1. Resultado versus caja

La contabilidad mediante la cuenta de resultados recoge los ingresos y gastos que ha tenido una empresa durante un periodo de tiempo y presenta el resultado económico (pérdida o ganancia). La cuenta de resultados mide la realidad frente a lo esperado y proporciona una parte del análisis sobre lo que vale una empresa

Una cuenta de resultados siempre acaba en la tesorería, pero ésta no tiene por qué ser similar. La cuenta de resultados puede ser positiva, pero la empresa no tener dinero en caja si no ha cobrado de sus clientes lo esperado.

La tesorería proporciona el flujo de caja futuro mostrando si la empresa podrá pagar a acreedores y devolver el dinero a bancos e inversores.

 

  1. Pasado versus futuro

La contabilidad nos da una visibilidad de pasado que nos permite corregir desviaciones respecto del plan de negocio inicial, pero si queremos y anticipar a futuro posibles problemas, la tesorería es la que nos ayuda a evitar problemas de liquidez y a ser más rentables reduciendo al máximo los costes financieros.