El ahorro en la planificación financiera de la empresa

Un error que cometemos las personas en nuestras finanzas personales y las empresas en su planificación financiera es ahorrar lo que sobra como diferencia entre ingresos y gastos. Y esto, es decir, guardar lo que queda a fin de mes, puede ser una manera de no ahorrar nada en absoluto.

Lo recomendable es planificar el ahorro como un coste fijo. Valorar cuál es el “colchón” que quieres ir generando y a partir de ahí calcular cuánto se necesita ahorrar cada mes.

En situaciones económicas tremendas, como la que están sufriendo ahora muchas empresas, es bueno hacer el ejercicio siguiente: si tienes que estar varios meses sin poder desarrollar la actividad de la empresa (crisis, pandemia, enfermedad…) sin ingresos ¿Cuánto dinero necesitarías para poder sobrevivir?

Tendrías que seguir pagando los gastos fijos básicos de suministros y profesionales.

También puedes prever que tuvieras que cerrar tu empresa. ¿Cuánto dinero necesitarías para liquidar todas las deudas pendientes y no perder dinero?

Habría que pagar indemnizaciones del personal asalariado, pago a proveedores, gastos de disolución y liquidación…. Así que tenerlos cuantificados y ahorrados por si algún día ocurriera una contingencia, te aportará tranquilidad.

Es importante, pues, tener en cuenta en tu presupuesto que necesitas realizar un ahorro. Aunque lo normal es centrarse en la supervivencia del negocio y en vender todo lo posible, es necesario reducir los gastos que no aportan valor para poder dedicar ese dinero a los que sí lo merecen. 

Es fundamental analizar uno a uno en detalle los costes fijos y valorar de cuáles se puede prescindir en un momento determinado optimizando la estructura de costes. Ahora con el auge del teletrabajo y la digitalización de procesos muchas empresas se han replanteado los gastos fijos estructurales: alquiler, suministros, gastos de personal, mantenimientos, etc.

No se trata de quitar gastos porque toca apretarse el cinturón, se trata de cuidar de los pequeños gastos (aun los gastos más pequeños pueden acumularse rápidamente y comprometer la salud financiera de la empresa) y de revisar lo que te aporta valor y lo que no, y establecer prioridades.

Como en todo, lo importante es la práctica. Haz una planificación financiera anual y si es posible también trimestral con tu previsión de ahorro. No te saldrá un presupuesto perfecto, pero poco a poco irás analizando mejor, gestionando mejor los cobros y los pagos y corrigiendo las desviaciones para llegar a tu objetivo.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on tumblr
Tumblr

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Si quieres participar en nuestro programa de Early Adopters, para validar el nuevo producto SeeDCash, déjanos tu correo. ¡Tendrás muchas ventajas!

× ¿Te ayudo?