Tesorería de guerra

⇒Economía de guerra: en momentos de fuertes convulsiones violentas o en periodos de situación crítica, la economía de los países se orienta para mantener el funcionamiento de las actividades económicas indispensables para el país, procurar el autoabastecimiento, desincentivar el consumo privado, garantizar la producción de alimentos y controlar la economía nacional desde el Estado.

⇒Tesorería de guerra: en momentos de recesión o de situación económica delicada ante una falta de liquidez, la tesorería de la empresa se orienta para mantener la liquidez que todavía conserva la empresa en la caja, reducir los pagos al mínimo y a no hacer más que los pagos imprescindibles. Pero también para tratar de distribuir y movilizar los recursos y que vayan a las actividades que permitan a la empresa subsistir mientras dure la “guerra”.

En este convulso momento actual en el que nos encontramos, hay que proteger a cualquier precio a las empresas grandes, medianas y pequeñas.

En circunstancia excepcionales la tesorería es el centro de interés de cualquier empresa y los gerentes y propietarios de repente se dan cuenta de lo crucial y vital que es para la supervivencia de la empresa.

 

⊕ La estrategia militar para sobrevivir a la crisis pasa por tomarse tiempo en la planificación y coordinación de un plan y después aplicar las tácticas más convenientes para lograr el objetivo de supervivencia.

El militar y filósofo Sun Tzu en su libro “El arte de la guerra” escribió: “El que sabe cuándo puede volar y cuando no, será victorioso”.

§Pero a nosotros nos gusta más: “Prohíbe los augurios para evitar las dudas”

Porque lo que vamos a hacer es una estrategia que nos permita pasar de las elucubraciones a las previsiones lo más acertadas posibles.

  1. Preparación

Como en toda estrategia de defensa, el primer paso es reconocer el entorno, identificar y aislar al enemigo. En nuestra empresa vamos a recoger los elementos económicos y, sobre todo, de nuestra propia situación.

¿Cómo está nuestra tesorería? ¿Dónde está el agujero y de cuanto es ahora y será en los próximos 6, 9, 12 meses el agujero?

Para conocer esto vamos a hacer “borrón y cuenta nueva” y a preparar un plan de tesorería nuevo con las nuevas previsiones que determinemos serán más realistas. ¿Cómo están mis clientes? ¿Quiénes van a poder pagarme? ¿Cuándo podré pedir financiación? ¿A quiénes de mir proveedores les tengo que pagar sí o sí?

Después vamos a tratar de elaborar varios escenarios. Estando como está la situación ahora, más vale pecar de pesimista que de optimista. Mejor alargar el plazo de “crisis”, elaborar previsiones de cobro inferiores, plazos más largos…

  1. Ejecución

Una vez que tenemos identificada nuestra necesidad de liquidez a corto y medio plazo, vamos entonces a determinar cómo podemos gestionar de forma óptima la que tenemos y la que podemos generar. Las acciones siguientes nos ayudarán a ello:

  • Innovar para buscar nuevos ingresos (nuevos productos, nuevos mercados…). Las Administraciones en momentos de dificultad económica lanzan planes de medidas extraordinarias para facilitar ayudas de I+D+I acelerando su gestión y la aprobación de proyectos
  • Buscar toda la información posible sobre nuestros clientes, las noticias que les pueden afectar. Cuidarles mucho y comunicar mucho con ellos. Se trata de defender los ingresos que podemos obtener y de buscar ingresos donde sea. Si les hacemos un buen seguimiento, además de asegurar más los cobros, podremos conocer las fechas e importes de los cobros y mantener controlada la deuda.
  • Hablar con los proveedores que son imprescindibles para el negocio tratando de alargar en lo posible los plazos de pago cuando sea necesario a la vez que les damos la mayor seguridad posible
  • Saber en todo momento el saldo de bancos y conocer los remanentes de saldo diarios (si los hubiera) para aplicarlos a aquellos gastos que son urgentes y fundamentales
  • Negociar con los bancos tratando de conseguir relajar los pagos de cuotas, aplazar los reembolsos de préstamos o de mejorar las condiciones financieras
  • Buscar ayudas financieras y aprovechar todas las ayudas institucionales
  • Acogerse a aplazamientos de impuestos
  1. Explotación

Se trata de no contraer compromisos que se traduzcan en medias victorias. Es decir, hacer acciones urgentes irreflexivas no previstas que nos desvíen del plan.

 

“El que llega primero al campo de batalla espera la llegada del enemigo fresco para combatir. Quien llega tarde al campo de batalla tiene que apresurarse y llega exhausto al combate”

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