Te damos tres trucos para mejorar la liquidez de tu empresa

Queremos darte algunas pistas que te ayuden a mejorar tu liquidez o, al menos, a que las tengas siempre en mente para que te ayude a no perder el camino de la buena gestión de tesorería.

  1. Posiblemente te habrán dicho alguna vez que no hay malos clientes sino malas ventas. Nosotros estamos completamente de acuerdo con esto.

Es más, están muy bien todos los consejos que te den para diversificar tus clientes, negociar bien las condiciones desde el primer momento, controlar el riego de los clientes, controlar los plazos de cobro, etc… y todo esto es muy importante, pero piensa que puedes “tener el enemigo dentro de casa”.

¿Qué queremos decir con esto? Que puede haber restricciones “culturales” o “políticas” en tu empresa (o en ti mismo) que están penalizando el cobro. Por ejemplo, si el director tiene una cultura completamente “comercial” dará preferencia a la relación comercial y será más sensible a los objetivos de venta frente a los plazos de pago, lo cual puede provocar tensiones de tesorería.

Dicho de otra manera, si el comercial conoce el impacto financiero en la liquidez de la empresa de un retraso en el pago de los clientes, será mucho más sensible en la negociación a conocer la “salud financiera” de su cliente, a proponer formas de pago más ventajosas para su empresa, a estar pendiente de su deuda pendiente o, tal vez, a solicitar un anticipo de venta.

 

  1. Realizar previsiones de cobros y pagos. Aunque parece algo obvio y que todas las empresas realizan correctamente un presupuesto de tesorería, nos encontramos con muchas que aún no lo hacen. Una buena previsión del flujo de caja es la clave que te ayudará a conocer tus necesidades. Empieza por diseñar tu propio presupuesto de tesorería a medida tomando como base el presupuesto general de la compañía.

Hay que tener en cuenta dos puntos importantes: las condiciones reales de cobro y los pagos que se realizan con poca frecuencia en el año.

En relación a los plazos reales de cobro, hay que ser realistas con los plazos. Si has negociado 30 días con un cliente, pero en la realidad cobras a 60, contempla este plazo en el presupuesto.

Sobre los pagos no frecuentes, en esta categoría tienes que incluir todos los impuestos que pueden descuadrar mucho la tesorería prevista. En el plan de tesorería hay que incluir las fechas e importes previstos. También los pagos de tipo seguros anuales que habitualmente están domiciliados y que tenemos que pagar obligatoriamente en una fecha determinada.

Haz un seguimiento del cumplimiento de tu plan de tesorería para ver donde te desvías y ayúdate de herramientas que te automaticen su gestión diaria y que te ahorrarán mucho tiempo.

 

  1. Recurrir a financiación flexible: ¿líneas de crédito? ¿descuento de pagarés? ¿anticipo de facturas? ¿confirming?

Si tienes tensiones de liquidez puntuales suele ser la mejor opción para financiar el circulante. Por un lado, estos instrumentos financieros no se contabilizan como deuda bancaria y, por lo tanto, el perfil de riesgo y el rating que hacen las entidades financiaras de tu empresa no se ve perjudicado.

Por otra parte, una póliza de crédito nos ayuda a tener cubiertos los días o períodos con “déficit” de liquidez. Sin embargo, esta financiación supone un coste para la empresa que hay que analizar y calcular y asumir mejor de manera transitoria hasta que podamos proveernos de liquidez propia.

También el confirming es una fórmula eficaz para garantizar los pagos que facilitará al acreedor el cobro adelantado antes de la fecha de vencimiento acordada. Te permitirá obtener la liquidez de las facturas de forma muy rápida.

Las nuevas empresas Fintech que operan en este campo no te exigirán garantías (como hacen las entidades financieras) ya que es un tipo de financiación sin recurso.

 

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