Previsión y posición de liquidez

Como siempre repetimos, el principal objetivo de la tesorería es gestionar el riesgo de liquidez, es decir el riesgo de no poder hacer frente a los pagos en el futuro.

Por eso no es suficiente con conocer el saldo bancario sino que hay que añadir las estimaciones de flujos futuros. Cuanta más información tengamos, más visibilidad y control tendremos. Un descubierto en el día de hoy puede no ser puntual sino durar unos cuantos días, por eso hay que prever cual va a ser la situación en el futuro a corto plazo. Entonces, tenemos que empezar a hablar de previsión de tesorería. Una buena previsión de las necesidades de tesorería puede ahorrar a la empresa costes innecesarios, algo que se torna aún más esencial en coyunturas económicas adversas por las dificultades y encarecimiento del acceso a fuentes de financiación bancaria y por la limitada capacidad de generar cash flow.

No debemos confundir los conceptos de previsión o plan de tesorería y presupuesto de tesorería. Cuando hablamos de plan de tesorería nos referimos a las previsiones, esto es a los cobros y pagos de las operaciones comerciales o financieras que ya han sido emitidos o firmados. Y cuando hablamos de presupuesto de tesorería nos referimos a los cobros derivados de ventas aún no realizadas, a los pagos relativos a compras aún no realizadas, o a compromisos financieros que aún no hemos asumido pero prevemos para el futuro.

¿Cómo podemos obtener las previsiones? ¿Dónde encontramos los datos?

En lo que se refiere a las operaciones comerciales con clientes y proveedores, son las facturas que hemos emitido o recibido y que también estarán en las carteras de cobros y pagos de mi contabilidad. Eso nos dará los flujos monetarios que podemos esperar.

Si vamos a incorporar mediante un Excel o un fichero las previsiones que tenemos en la contabilidad hay que tener en cuenta dos consideraciones: que las facturas deben de contabilizarse lo antes posible y que es importante que tengamos en cuenta al meter la previsión el margen de días de demora que se tardará entre el vencimiento y el cobro o pago real de las facturas.

En caso de que tengamos varias cuentas y no sepamos en qué cuenta va a hacernos el cliente el pago, es conveniente meter la previsión en una de nuestras cuentas y así podremos ver en la posición consolidada todos los flujos de pagos y cobros.

También tendremos que meter las previsiones de otros conceptos para los cuales tenemos un compromiso de pago y cobro pero que no tenemos aun contabilizados o facturados como pueden ser  temas relacionados con acreedores (servicios de luz, gas, agua, alquileres, seguros…), otros gastos de personal, seguros sociales.. o los impuestos (IVA, IRPF, IS,…).

Además tenemos deudores de tipo subvenciones, ayudas, devoluciones de impuestos… o recobros de clientes (de impagados) e incluso los gastos financieros como comisiones o los que derivan de  préstamos, por intereses o principal, o inversiones de excedentes.

Conviene para estos flujos recurrir a una plantilla Excel en la que completemos las previsiones con la cuenta, la fecha, el importe y su signo, la categoría, el decalaje, la periodicidad o recurrencia,  y la descripción para cargarla de forma automática cada mes, por ejemplo, y así tener una mejor perspectiva de nuestra tesorería.

Si utilizas SeeDCash puedes introducir tus previsiones desde la app, desde el ordenador o integrando un fichero Excel que te propocionamos.

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