Lagranidea, S.A., primera visita al banco

– Buenos días Emilio, ¿cómo estás? ¿En qué te puedo ayudar?

– Buenos días Francisco, pues veras, he creado mi empresa y he visto que tenéis una financiación para emprendedores con unas buenas condiciones y vengo a solicitarla para arrancar mi empresa.

– ¡Enhorabuena Emilio ¡Me alegro de que te hayas decidido a emprender! Dime ¿cuál es tu proyecto? ¿Tienes el plan de negocio para estudiarlo?

– Sí, claro, he hecho el plan de negocio muy completo. Aquí tienes.

– Lagranidea S.L, bien, dime ¿qué importe has pensado solicitar?

– Pues necesito 80.000€ para comprar la maquinaria de fabricación fundamentalmente, aunque también quiero reformar el local.

– Ah, bien, y ¿en qué plazo quieres devolverlo? No veo el plan financiero. ¿Cuál es tu plan de tesorería para los 5 años?

– Sí, mira, el segundo año ya tengo beneficios y podría incluso amortizar capital.

– Sí, muy bien, pero ¿Cuál es tu flujo de caja? ¿cuánta caja vas a generar anualmente?

– Pues los clientes on-line pagan con tarjeta o con PayPal y los encargos los cobro a la entrega. O sea, que las ventas se cobran enseguida.

– Sí, Emilio, pero ¿a qué plazo exacto? Es necesario que conozcamos con precisión el impacto de los cobros de tus ventas y de los pagos de tus compras. Y necesitas también saber el impacto del IVA porque tienes productos con diferentes tipos de IVA. ¿Has incluido los cálculos de las liquidaciones de IVA? ¿Has considerado también otros impuestos? Ten en cuenta que eso puede generarte necesidades de fondos imprevistas.

También necesitas reflejar el impacto en tu tesorería del préstamo que vas a solicitar y de posibles líneas financieras que vas a utilizar.

– Ah, pero eso lo he incluido en el presupuesto como ingresos y gastos ¿no?

– Sí, pero tienes que tener una previsión de tesorería a largo plazo, tienes que hacer un presupuesto de tesorería que se base en el presupuesto de explotación para prever tu situación de liquidez y que puedas hacer frente a posibles necesidades de fondos. Verás que puede haber mucha diferencia entre el dinero que refleja tu presupuesto de compras y ventas y el que tienes en la caja.

– Entiendo, sí, es conveniente tener el presupuesto de tesorería. Me pongo con ello y te llamo para venir a verte en unos días.

– Perfecto Emilio. ¡Hasta pronto!

Escribe aquí tu comentario: